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| LANZAROTE |
Jameos del Agua
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Ubicación: Lanzarote

Dirección:  A unos tres kilómetros de Arrieta en dirección Órzola

Municipio:  Haría

Horario:  Todos los días de 10:00h a 18:30h / Sábados de 10:00h a 22:00h.

Precio:  9 Euros Adulto; 4,50 Euros Niño de 7-12 años; 7,20 Euros Residente Canario Adulto; 3,60 Euros Residente Canario Menor

Los Jameos del Agua es el primer Centro de Arte, Cultura y Turismo creado por César Manrique, y es el reflejo de uno de sus pilares creativos: la armonía entre la naturaleza y la creación artística.

Los Jameos del Agua, al igual que la Cueva de los Verdes, se localizan en el interior del túnel volcánico producido por la erupción del Volcán de la Corona. Los Jameos del Agua se encuentran situados en la sección de este túnel más cercano a la costa. Deben su nombre a la existencia un lago interior que constituye una formación geológica singular. Se origina por filtración al encontrarse por debajo del nivel del mar.

El túnel formado por la erupción del Volcán de la Corona es uno de los más largos del mundo con más de seis kilómetros de longitud. El desprendimiento parcial del techo de una sección de este túnel forma una estructura denominada con vocablo aborigen de "Jameo" que no es más que la abertura o boca del terreno que permite el acceso a las diferentes grutas. Los más de seis kilómetros conocidos se prologan desde el cráter del volcán hasta que se adentra en el mar en un tramo submarino de un kilómetro y medio denominado "Túnel de la Atlántida".

Está formado por al menos tres jameos o aberturas en el terreno. El "Jameo Chico" por donde se realiza el acceso al interior, el "Jameo Grande" y un tercero, denominado "Jameo de la Cazuela".

Este centro turístico fue abierto al público en 1966 aunque la obra no se dio por concluida hasta 1977 cuando fue inaugurada oficialmente. Aún así, y con posterioridad, se realizan nuevas instalaciones para funciones concretas como el espacio museístico de la "Casa de los Volcanes". Este centro cumple, desde 1987, una importante labor científica y didáctica sobre la vulcanología.

En el exterior nos encontramos con una pequeña recepción integrada por muros de piedra, con paredes blancas y restos de las cuadernas de un barco. Tras cruzar una pequeña puerta de entrada, descendemos por una ingeniosa escalera de caracol de piedra volcánica y madera, que nos permite descubrir, poco a poco, desde la altura, el primer escenario interior: El "Jameo Chico". En este espacio destaca la abundante vegetación y los elementos ornamentales que nutren de estímulos visuales la estructura del Jameo.

En el interior del recinto descubrimos un lago natural de aguas insólitamente claras y transparentes. Este espacio, apenas intervenido, conserva la estructura con forma de bóveda de cañón propia del túnel volcánico. Su carácter catedralicio se ve reforzado por la presencia de un hueco en la parte superior de la bóveda desde donde, en días luminosos, se proyecta un haz de luz cenital que se hunde en la profundidad del agua.

Este hábitat acuático subterráneo, de gran riqueza faunística, alberga más de una docena de especies endémicas de gran interés científico entre las que destaca los célebres cangrejos ciegos (Munidopsis polymorpha) que puntean el fondo rocoso del lago. La oscuridad de la gruta provoca la carencia de pigmentación. Este raro espécimen, único en el mundo, de color blanquecino y de apenas un centímetro de longitud, sirve como símbolo de los Jameos del Agua.

Mimetizado con el entorno nos encontramos con una pasarela que permite cruzar el lago lateralmente y, tras ascender a través una pared ajardinada, acceder al "Jameo Grande".

El ingenioso tratamiento artístico de esta zona difiere del resto de lo visitado. Estamos ante un exuberante y exótico jardín donde florece una vegetación sorprendente de palmeras, cactus, crotos e higueras, que rodean una piscina blanca, de formas serpentinas y de aguas acuareladas de un azul intenso. Corona todo el conjunto las paredes curvas del propio jameo. El blanco esmaltado y estridente de la piscina contrasta con la roca oscura y rugosa, convirtiéndose en un verdadero oasis humanizado.

Si se prosigue, más allá del "Jameo Grande", nos encontramos con otra intervención singular. Un espectacular Auditorio con capacidad para 600 personas, de excepcional acústica aprovechando el interior de una gruta volcánica. El auditorio se convierte en epílogo arquitectónico de este recorrido.


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