Como el 90% de las web, utilizamos cookies para ofrecerte una experiencia mejorada. Si sigues navegando entenderemos que aceptas su uso  Política de cookies 
| LANZAROTE |
Isla de La Graciosa
texto alternativo
Ubicación: Lanzarote

Dirección:  Situada al norte de Lanzarote

Municipio:  Teguise

El Archipiélago Chinijo es un conjunto de islas de origen volcánico ubicadas en la parte Noreste de Lanzarote. Son pequeñas, la mayoría de ellas están deshabitadas y todas tienen un denominador común: una flora y una fauna autóctonas, que elevan su condición a parque natural. Estas cinco islas son La Graciosa, Alegranza, Montaña Clara, Roque del Este y Roque del Oeste. Estas dos últimas son de dimensiones ínfimas y todas ellos están agrupadas en la Reserva Integral de los Islotes. Los habitantes de la única isla habitada de esta isla, La Graciosa, dependen del municipio de Teguise.

La Graciosa, isla de pescadores

La mayor de estas islas, y la única que está habitada, es La Graciosa. Con una extensión superficial de 27 kilómetros cuadrados, habitan en ella entorno a 700 gracioseros que poseen uno de los bancos de pesca más ricos del mundo. Por ello la actividad pesquera constituye el principal recurso económico de sus habitantes y monopoliza el ambiente del núcleo urbano de la capital, Caleta de Sebo.

Esta localidad está formada por casas blancas y sus calles son de arena. A pesar de la naturalidad del enclave, la capital de La Graciosa posee colegio, centro de asistencia sanitaria, farmacia, oficina municipal, sucursal bancaria, panadería, bares, restaurantes y supermercado. Cabe destacar que la tranquilidad que caracteriza a este núcleo urbano constituye el refugio vacacional de muchos lanzaroteños que se retiran a la octava isla a descansar.

Caleta de Sebo fue fundada a mediados del siglo XIX, cuando los primeros habitantes de La Graciosa llegaron para trabajar en la factoría de salazón y decidieron quedarse a vivir definitivamente en las isla tras el cierre de la empresa. El otro asentamiento humano es Pedro Barba, un exclusivo y privilegiado núcleo vacacional cuyos fundadores llegaron en una segunda oleada.

La Graciosa es una isla llana, donde destacan cuatro conjuntos volcánicos bien diferenciados, siendo el complejo de Las Agujas, con sus 266 metros de altitud, la máxima cota. En el sur de La Graciosa predominan amplias playas de arenas rubias de gran belleza, como las de la Cocina y la de los Franceses.

A todas las playas del Sur se puede acceder a pie. Así, siguiendo los senderos, para no erosionar más el terreno, se puede llegar a los arenales de El Salao, La Francesa y la Cocina o la de Los conejos, en el Noroeste del pueblo.

No hay ninguna pista que lleve hasta la Playa Barranco de los Conejos, por lo que quien quiera bañarse y disfrutar de un día de sol en ese delicioso rincón, tendrá que caminar desde el pueblo en dirección Norte, unos tres kilómetros a lo largo de la costa. La mayor parte de los visitantes que van a La Graciosa, suelen llegar sólo hasta Playa Francesa debido a su fácil accesibilidad, situada a unos 2 kilómetros al noroeste de Caleta de Sebo. Para alcanzar Playa Cocina, se ha de avanzar dos kilómetros más desde Playa Francesa.

La siguiente playa se extiende justo al pie de la Montaña Amarilla, ahí la tranquilidad impera a sus anchas, y ofrece una desconexión completa del mundo urbano. Una de las más afamadas maravillas de la isla es la legendaria Playa de las Conchas, situada en el noroeste y conformada por unos 400 metros de largo y 100 metros de profundidad.

Para desplazarse por la isla se ha de ir caminando, en bicicleta, o acompañados por un local que haga las funciones de taxista por los senderos de tierra. Además, desde abril de 2009 otro nuevo atractivo espera al visitante en Caleta de Sebo: el buceo. En el Centro de Buceo del Archipiélago Chinijo se ofertan cursos y “paseos” bajo el mar para disfrutar de la singularidad y riqueza de la vida submarina de este enclave.

Y para llegar hasta la isla se ha de ir en buque desde el puerto de Órzola, en el Noreste de Lanzarote. Se trata de una travesía de unos 20 minutos que rodea el Risco de Lanzarote ofreciendo al pasajero una espectacular imagen. Para llegar hasta el puerto de Órzola se puede utilizar el transporte público. Las guaguas salen desde la estación de Arrecife hasta Órzola, al menos dos veces al día, una por la mañana y otra por la tarde.

Otra forma cómoda de llegar es por medio de embarcaciones particulares, que podrán fondear en el puerto de Caleta de Sebo o en alguno de los fondeaderos naturales con los que cuenta la isla.


Anuncios publicitarios